Hoy es viernes 13, fecha que se vincula al miedo y al terror.
El ser humano es la única especie que teme a lo conocido
tanto como a lo desconocido. Este temor multiplica ilimitadamente
la producción de miedo, que la mayoría de
las veces excede lo real y se asienta en lo imaginario.
La inteligencia se dedica entre otras cosas a anticipar
lo que va a ocurrir, pero a veces se pasa de vueltas y fantasea
con avatares que no sucederán jamás. Como
el ser humano posee fácil propensión a pensar
en lo aciago, el miedo imaginado ocupa un lugar de privilegio
en nuestras vidas. El miedo es una de las seis emociones
básicas. Es una reacción destinada a la protección
de uno mismo, aunque en ocasiones uno se proteja a través
de proteger a los demás. Esa vinculación con
la
protección
hace del miedo un aliado, no un enemigo.
Ante una situación de miedo respondemos con la lucha,
la huida o la inmovilidad. Es bueno por tanto tener miedo,
pero es nefasto un exceso de miedo que nos paralice. El
miedo en grandes cantidades nos atenaza, nos obnubila, desmigaja
nuestra voluntad. Todos los grandes tiranos de la historia
lo han sabido y han jugado con su gestión. El miedo
da poder a quien lo gestiona. La administración del
miedo es precisamente un indicador muy fiable de cómo
es la cultura imperante de un país, de una organización,
de una empresa, de un grupo, de las relaciones afectivas.
En una negociación es un elemento cardinal. Somos
el miedo que sentimos y cómo nos relacionamos con
él. Cada vez que negociamos, el miedo nos susurra
qué pasos tenemos que dar, qué pieza toca
mover. Escuchémoslo.
Arquitectura
del miedo
 ¿Qué
es el miedo, en qué consiste, qué papel
juega en una negociación? No hay que olvidar
que la negociación es un juego de percepción
y el miedo distorsiona todas las percepciones. En este
artículo analizamos la arquitectura del miedo.
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Caso Alakrana:
¿negociar o no negociar con piratas?

El dramático secuestro del Alakrana ocupa las
primeras planas de todas las cabeceras. El atunero español
lleva secuestrado cinco semanas y los piratas amenazan
de muerte a la tripulación si a cambio el gobierno
español no libera a dos de sus compañeros
detenidos y paga el pertinente rescate. Hay razonable
miedo a que cumplan sus amenazas.
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Miedo, ansiedad
y estrés, primos hermanos
El miedo, la ansiedad y el estrés
se dan la mano. Son parientes, primos hermanos. Con
motivo de la terrible noticia de una ola de suicidios
en la compañía francesa Telecom France,
reflexionamos sobre la importancia de negociar y consensuar
entre todos los miembros de una organización
decisiones que desinflen la presión y el miedo
laboral.
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Horror, ¡hoy
toca reunión de vecinos!
Una de las citas que más pavor provoca
a la gente es asistir a una junta de vecinos. Cada reunión
es una tortura, un mal rato, aparecen los conflictos,
surgen negociaciones complejas que se eternizan sin
concretar nada. Aquí analizamos cómo podemos
evitar el miedo a una junta de propietarios y convertirla
en una negociación fecunda y tranquila.
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El país
del miedo, una novela premiada
 El
sevillano Isaac Rosa destripa los resortes del miedo
en su última y premiada novela El país
del miedo. Prosa bien hilvanada y descripciones psicológicas
locuazmente detalladas para un relato trufado de reflexión.
Una pregunta atraviesa las páginas hasta el desenlace
final. ¿Cómo negociar una solución
ante un menor que se sabe impune y desde esa confortable
impunidad te hace la vida imposible?
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Las preocupaciones
en tiempos de crisis
 Las
preocupaciones son la carcoma del buen humor y el buen
talante. Se propagan como una pandemia en época
de crisis. La preocupación es una variedad más
liviana del miedo. No posee el alto rango del miedo,
pero participa de él.
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Un clásico:
el miedo del cerebro a cambiar
 Es
terrible negociar la implantación de una idea
con alguien que apela al inmovilismo, a la petrificación,
a la aversión al cambio. El miedo a la incertidumbre,
a los escenarios nuevos, a dirigirnos a lugares que
hacen peligrar nuestro equilibrio, es inherente a nuestra
condición de seres vivos. Nuestro cerebro puede
entrenarse para no temer la llegada de lo diferente.
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Una canción
para acabar
 Les
proponemos una canción para amenizar el final
de esta Newsletter. Lleva por título "Miedo",
está alojada en el disco Sopa fría y su
autoría pertenece al exitoso grupo MClan. Si
habitualmente Mclan hacen rock polvoriento, en esta
pieza se adentran en el mundo de la balada. Una tonada
para recordar los fantasmas que ululan cuando algo querido
se termina.
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