Newsletter

Recibe en tu correo electrónico lo más destacado en negociAcción.
E-mail
Programa Negociacion ENE

Usuarios



materia de negociación
Este mes en Materia de Negociación: Negociar con personas agresivas. Descarga gratis el PDF de 8 páginas.

Citas

"

No podemos resolver problemas pensando de la misma manera que cuando los creamos.

"

Albert Einstein. Científico nacido en Alemania y nacionalizado estadounidense (1879-1955).

Albert Einstein



adrblogs
podcast negociaccion
Recibe negociacción en tu iPod con tu cuenta en iTunes o suscríbete desde aquí
¡Pudimos!

Escrito por Josemi Valle, el 12-07-2010

Etiquetas : creatividad

La Selección Española de Fútbol ganó ayer su primer Mundial (Sudáfrica, 12.Julio.2010)

El fútbol es un cónclave de imponderables. Suele mostrarse díscolo con el pensamiento lógico, refractario a establecer vínculos razonablemente argumentados entre los méritos y el resultado final. Como en la alfombra verde se celebra la liturgia de lo aleatorio, resulta muy temerario pronosticar cómo concluirá. En Estados Unidos existe una desafección descomunal a este juego precisamente porque allí no entienden que un partido lo pueda ganar el equipo que demuestra claramente que es peor. Hace unos días me comentaba un entrenador de la Liga española que el fútbol es el  único deporte en que un equipo puede ganar un partido sin pasar de su campo. El fútbol es un juego tan raro y cruel que puede premiar al que lo desprecia y castigar con la derrota al que trata de festejar sus esencias. Ayer en la final del Mundial entre España y Holanda pudo ocurrir. Afortunadamente no fue así. Al contrario. El fútbol trató bien al único equipo que decidió tratarlo bien. Sancionó al que intentó neutralizar la belleza con infamantes patadas, a los gladiadores que con sus cuchillas buscaron los tobillos de los malabaristas.

 

Estoy cansado de leer a sesudos comentaristas sobre los posibles ingredientes del éxito de La Roja.  Para que las cosas te salgan bien en la vida hace falta una aleación de talento, esfuerzo y suerte (factores externos, ambientales, todo aquello que escapa a la soberanía de la voluntad). Si uno de los tres componentes flojea, todo se va a pique.  Cierto que es muy elogiable el trabajo en equipo de la selección española, la camaradería llevada más allá de lo gremial, el liderazgo silencioso del entrenador, la tranquilidad de la prensa, pero esos valores también son otorgables a otras selecciones que hicieron las maletas y abandonaron Sudáfrica hace tiempo.  Yo creo que lo que realmente diferencia a España de otras selecciones es su afilada percepción de su eficacia, el convencimiento de que el talento les borbotea y que poseen más kilos de ese magma supremo que cualquier rival. Toda persona necesita percibir su eficacia para erigirse en un sujeto valioso. La creencia de ser o no ser capaz de algo determina nuestra disposición a lograrlo o a capitular. Cuando hace dos años España eliminó a Italia a los penaltis en los cuartos de final de la Eurocopa detonó ese potente vector de la motivación. Ser consciente de que lo que uno hace lo hace muy bien y trae adosado buenos resultados es la mejor manera de seguir haciéndolo bien. España ganó ayer el Mundial, evaporó fatalismos históricos y sortilegios crónicos, pero sobre todo lo mereció. Es bueno que sea así. Que su éxito venga avalado por el mérito.  Celebrémoslo tanto como haber ganado.

Comentarios (6) Imprimir Enviar a un amigo Artículos relacionados
¡Pudimos!
PDF
 
Share |

Newsletter

Recibe en tu correo electrónico lo más destacado en negociAcción.
E-mail
negociaccion
:: 2010 negociaccion