Recuerdo un slogan que sentenciaba: «Si quieres ser tonto, no leas». Yo añadiría«sobre todo ensayos». Los ensayos siempre me han resultado libros impagables. Resulta maravilloso que mentes privilegiadas para analizar las cosas almacenen ordenadamente en un libro lo que han pensado y deglutido intelectualmente durante mucho tiempo, y después lo pongan a nuestra disposición. Me admira esa gratitud hacia todo el que desee recibir un regalo así. A aquel que lo acepta lo llamamos lector.Alguien que no desea ser tonto.