Se suele afirmar que la cuerda siempre se rompe del lado más débil. Si admitimos que necesitamos a los demás para vivir, que somos seres sociales, ¿qué significa que la cuerda se rompa? Que perdemos todos. Es un fracaso de todos no alcanzar un acuerdo en una negociación en la que los intereses de ambas partes pueden nutrirse. Es el riesgo que se corre al tirar de la cuerda en direcciones opuestas.
En una negociación, unos pueden ganar más que otros, de acuerdo, pero el punto de partida es que pase lo que pase todos ganan. Todos van a recibir algo que les permite mejorar con respecto a la situación de la que parten. Precisamente por eso se sientan en la mesa de negociación. Que la cuerda se rompa es un fracaso, la imagen perfecta que representa la derrota de todos.